La Confederación de Sindicatos de Inquilinas presenta una guía práctica para ejercer los nuevos derechos de prórroga del alquiler, frenar desahucios y hacer frente a las subidas de las rentas.
La Confederación de Sindicatos de Inquilinas publica modelos y orientaciones para solicitar la prórroga extraordinaria de los contratos, frenar desahucios sin alternativa habitacional y hacer frente a subidas del alquiler, tras la aprobación del primero de los dos decretos que conforman el denominado Decreto Maricarmen. La organización advierte de que las medidas son insuficientes y llama a reforzar la organización sindical de cara a la huelga general del 11 de noviembre.
La agrupación de sindicatos ha presentado una guía práctica para que las personas arrendatarias puedan ejercer los derechos reconocidos en el Real Decreto-ley 29/2026, aprobado por el Consejo de Ministros el pasado martes. La iniciativa ofrece información y herramientas para hacer frente a la finalización de los contratos, los procedimientos de desahucio y los intentos de imponer nuevas subidas del alquiler.
La organización destaca que la entrada en vigor de las medidas ya ha permitido paralizar, como mínimo, cinco desahucios en el conjunto del Estado español. Uno de ellos se ha producido en Barcelona, donde el Bloque 26 de Enero, organizado por GHAS y el Sindicat de Llogateres, consiguió frenar el lanzamiento de un vecino gracias a la aplicación del nuevo decreto.
Para facilitar el ejercicio de estos derechos, los Sindicatos de Inquilinas han elaborado un modelo de solicitud de prórroga extraordinaria de los contratos de alquiler, junto con indicaciones para quienes afrontan un procedimiento de desahucio sin alternativa habitacional y para quienes se encuentran ante una posible subida de la renta. Las medidas aprobadas limitan estos incrementos en los términos establecidos por la nueva normativa.
Todos los recursos y modelos están disponibles en la web de la Confederación. No obstante, la organización recuerda que esta información general no sustituye al asesoramiento colectivo y anima a las personas inquilinas a afiliarse al sindicato de su territorio y participar en sus asambleas.
Un decreto en plena ofensiva por el derecho a la vivienda
La aprobación del Real Decreto-ley 29/2026 se produce en un contexto de intensa movilización social frente a la crisis de la vivienda. El Consejo de Ministros ha aprobado el primero de los dos decretos que integran el denominado Decreto Maricarmen, cuyas medidas deberán afrontar ahora el trámite de convalidación parlamentaria ante la Diputación Permanente, en un escenario político marcado por la disputa sobre el alcance de las respuestas institucionales a la emergencia habitacional.
Las medidas llegan después de semanas de movilizaciones, homenajes y protestas contra los desahucios y la especulación inmobiliaria, que han situado el derecho a la vivienda en el centro del debate público. El desahucio de Maricarmen, el pasado 23 de septiembre, fue esa gota que desbordó un vaso a punto de rebosar y puso de manifiesto la existencia de un amplio movimiento social de fondo. El fallecimiento de la octogenaria, convertida ya en símbolo de la lucha por la vivienda, no ha hecho sino añadir más combustible a este movimiento.
Aunque los principales indicadores económicos presentan, a priori, una evolución positiva y han aumentado las rentas del trabajo y las cuantías de una parte importante de las prestaciones, el reparto desigual del crecimiento, la enorme acumulación de capital, bienes y recursos en cada vez menos manos, los elevados precios de la vivienda y la inflación general han fagocitado buena parte de los avances de los últimos años. Es en este proceso de descontento, que ha ido creciendo en las profundidades de la sociedad, donde se enmarcan las movilizaciones que recorren actualmente las calles del conjunto del Estado español.
En este ciclo de movilización, la Confederación de Sindicatos de Inquilinas impulsa, con el respaldo de las principales organizaciones sindicales de trabajadoras y trabajadores, la convocatoria y organización de una huelga general para el próximo 11 de noviembre. La iniciativa pretende trasladar el conflicto de la vivienda al conjunto de las relaciones laborales y sociales, frente a un mercado del alquiler cada vez más inaccesible y unas medidas institucionales que el movimiento inquilino considera insuficientes.
La convocatoria se nutre de las movilizaciones desarrolladas en distintos territorios y de la organización de comités de huelga, con el objetivo de construir una respuesta colectiva que conecte la lucha por unos alquileres asequibles con las reivindicaciones salariales y de mejora de las condiciones de vida de la clase trabajadora.
Desde los Sindicatos de Inquilinas insisten en que los derechos conquistados deben hacerse efectivos mediante la organización colectiva y llaman a participar en las asambleas para preparar la huelga general del 11 de noviembre.
Herramientas para defender los derechos de las inquilinas
La guía pretende facilitar que las personas arrendatarias conozcan las nuevas medidas y puedan utilizarlas ante sus caseros y en los procedimientos judiciales correspondientes. La Confederación subraya que la paralización de los primeros desahucios demuestra que la legislación puede tener efectos concretos cuando se aplica y se reclama su cumplimiento.
Al mismo tiempo, advierte de que las mejoras aprobadas llegan tarde y no resuelven por sí solas la crisis habitacional. Por ello, combina la difusión de recursos prácticos con el llamamiento a fortalecer los sindicatos y preparar una huelga que aspira a convertir la vivienda en una reivindicación central del próximo 11 de noviembre.

