La Vuelta a España tuvo que cancelar la última etapa de su recorrido en Madrid este domingo debido a las protestas a favor de Palestina que interrumpieron el circuito.
Miles de manifestantes invadieron las calles de la capital, desmantelando las vallas del recorrido y obligando a la organización a suspender la carrera tras varias interrupciones del pelotón.
La Vuelta a España tuvo que suspender la meta de su etapa final en Madrid este domingo debido a las protestas en favor de Palestina. La decisión se tomó tras varias interrupciones del pelotón, que se vio forzado a detenerse en distintos puntos de la capital por la ocupación de la vía por parte de los manifestantes.
El primer incidente ocurrió cerca de las 18:00 horas en el entorno del Palacio Real, cuando un grupo de manifestantes bloqueó el paso en el Paseo de la Virgen del Puerto con una pancarta, generando incluso un altercado con un ciclista. Al mismo tiempo, en la Gran Vía, otro numeroso grupo de personas interrumpió el circuito al grito de “¡Viva la lucha del pueblo palestino!”. Los manifestantes derribaron las vallas que delimitaban el trazado en dirección a Cibeles, donde estaba ubicada la meta, imposibilitando la continuación de la carrera.

El impacto de las protestas en etapas como las que debían terminar en Bilbao y Mos (Pontevedra) ha marcado una carrera ciclista que no ha tenido tanta atención en el Estado ni internacionalmente en décadas. Las dos etapas de Madrid estaban señaladas para concluir la protesta por la presencia de un equipo ciclista que representa los intereses de soft power del Estado sionista, responsable de 64.871 muertes confirmadas a fecha del 14 de septiembre.
Horas antes, la etapa ya había sido modificada para evitar San Sebastián de los Reyes, donde también se concentraban manifestantes con pancartas y banderas palestinas. La organización intentó un plan alternativo para redirigir a los ciclistas entre Neptuno y Colón, evitando la meta en Cibeles, pero finalmente decidió suspender la etapa. El líder de la general abandonó el recorrido en un vehículo de su equipo sin llegar al centro de Madrid.
En la zona de Atocha, otro punto crítico, miles de personas se congregaron en un ambiente reivindicativo, con consignas en apoyo a Palestina y críticas a Israel. Cerca del Jardín Botánico, dos mujeres en silla de ruedas derribaron vallas, desencadenando una avalancha de manifestantes que ocuparon el circuito. Pese a las intervenciones policiales, que incluyeron cargas violentas y lanzamiento de botes de humo, las protestas se mantuvieron firmes.

